Girard-Perregaux, innovación y exclusividad Suiza

ESCRITO POR Laia Montaner Espelt EL 7 de noviembre de 2016 EN Noticias Tomas Colomer

 

VIDEO: https://www.youtube.com/watch?v=MQJFRt-2hDk

Girard-Perregaux, una de las más antiguas manufacturas de la Alta Relojería Suiza, se ha merecido estar en lo alto del escalafón de la perfección relojera. Su reinvención y reinterpretación del reloj mecánico ha marcado un antes y un después en la historia de la relojería mundial.

En Tomas Colomer hemos conseguido reunir una colección única de las piezas más relevantes de la distinguida manufactura suiza para poder ofrecérsela a nuestros clientes y visitantes que podrán admirar relojes con escape constante, tourbillon o los famosos puentes de oro.

La precisión siempre ha sido una de las características distintivas de Girard-Perregaux. La cronometría nació en el siglo XVIII ante la necesidad militar y comercial de saber con exactitud donde se encontraban los navíos en el mar una vez habían salido del puerto. Girard-Perregaux se propuso formar parte de esta necesidad del momento y quiso que sus relojes fueran los mejores a la hora de medir el tiempo. En esta competición de precisión, esta manufactura suiza ha ganado a lo largo de su historia más de 1.000 premios que certifican las excelentes prestaciones de sus relojes.

La lujosa marca originaria de La Chaux-de-Fonds inició en 2008 las pruebas e investigaciones de microingeniería con la finalidad de crear el escape constante para sus relojes. Fue en 2013 cuando Girard-Perregaux presentó en el Salón Internacional de la Alta Relojería de Ginebra el primer prototipo de constant escapement, un modelo que le hizo despuntar en las últimas novedades del sector y confirmar que se puede innovar sin perder la tradición.

El reto de los movimientos mecánicos reside en el muelle real, alojado dentro del barrilete, que originando la fuerza motriz, hace funcionar todos los engranajes. En un sistema tradicional, el impulso que la rueda de escape proporciona al áncora y ésta al volante varía a medida que el muelle real se va desenvolviendo: más fuerte al principio y más débil al final. Esta variación del impulso tiene como consecuencia una variación en el recorrido del volante, es decir su amplitud, lo que en definitiva deriva en una menor precisión del reloj.

Girard-Perregaux delante de este hándicap optó por cambiar el diseño del escape, de tal forma que la fuerza transmitida por el muelle real es siempre constante con independencia de la marcha del volante, responsable de la regulación del tiempo.

MVT-009100-0007 es la nomenclatura que recibe este singular calibre de cuerda manual. Dos barriletes, cada uno de ellos con dos muelles superpuestos, son los encargados de proporcionar una reserva de marcha de seis días aproximadamente. Está equipado con 28 rubíes y lo conforman un total de 271 componentes. La frecuencia de oscilación es de 3 Hz (21.600 alternancias por hora). Se ha preferido una frecuencia baja para poder admirar de forma pausada el movimiento oscilatorio.

Girard-Perregaux, queriendo siempre innovar sin olvidar la funcionalidad, trabaja con materiales como silicona para mejorar la resistencia del algunos componentes, o el titanio y la fibra de carbono para aligerarlos.